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Cambia, todo cambia

Por Pedro Arzuaga

En las últimas tres semanas la epidemia de COVID-19 en Uruguay ha seguido evolucionando de manera positiva. La figura siguiente muestra a las claras cómo la gráfica de muertes totales por la enfermedad disminuye su pendiente día a día aproximándose a la horizontal.

Si analizamos los datos de muertes por COVID-19 con un poco más de detalle vemos que la semana terminada el domingo 18 de julio es la sexta consecutiva con disminución en el número de muertes y que el promedio de los 7 últimos días es menos de un sexto del mayor valor obtenido desde principios de junio, que correspondió al domingo 6 de junio con 61,6 muertes por día de promedio demanal.

Las gráficas de contagios de la enfermedad y de camas de CTI ocupadas por pacientes cursando la misma muestran una evolución en el mismo sentido y con similar intensidad.

En el caso de las ocupación de camas de CTI, el domingo 18 de julio el número fue de 113, un quinto del valor máximo que correspondió al 1 de mayo de este año (fuera de la gráfica). En el caso de los contagios, el promedio de 7 días correspondiente al 18 de julio fue de 338, menos de la décima parte del mayor valor histórico que fue de 3.873 y ocurrió el 26 de mayo del presente año (también fuera de la gráfica). En el caso de los contagios, la semana terminada el pasado domingo fue la séptima con descenso en los contagios semanales.


Podemos mirar cualquier indicador que lo que veremos es una evolución favorable de la epidemia. El índice de Harvard por ejemplo, nos muestra que el valor global de Uruguay descendió este domingo a un valor por debajo de 10, lo cual se representa con color amarillo. El mapa monocromo en rojo de hace pocas semanas, dio lugar hace unos pocos días a uno sin ningún departamento pintado de rojo y con una marcada prevalencia del color amarillo. Es bastante previsible que en muy poco tiempo no haya ningún departamento pintado de naranja y sí comiencen a aparecer los pintados de color verde, lo que corresponde a menos de 1 contagio por cada 100.000 habitantes de promedio diario en los últimos 7 días. La tasa de positividad de todos los tests de COVID-19 fue de 4,5%, la quinta parte de su mayor valor que correspondió a la semana terminada el pasado 23 de mayo. El índice R viene oscilando en el entorno de 0.7 desde hace ya varias semanas.

Todo esto se da en el marco de un país que aumenta su movilidad y en un mundo en el que la pandemia vuelve a expandirse.


El semáforo nos muestra hoy un panorama muy diferente al de pocos meses atrás. Los números de muertes y contagios semanales mejoran día tras día mientras que los totales nos muestran en el quintil de los países con mas de 1 millón de habitantes en que la pandemia causó más estragos.

Los especialistas en el tema parecen coincidir en que la explicación de la notable mejora en la evolución de la epidemia de COVID 19 en Uruguay está en la alta tasa de vacunación, 71 % de nuestra población con al menos una dosis de la vacuna y 60 % con las dos. ¿Qué podemos esperar en las próximas semanas? Todo parece indicar que los números de contagios y muertes en Uruguay seguirán bajando, a menos que la variante delta, u otra que aparezca en el futuro cercano, sumado a los cambios climáticos haga cambiar la tendencia. Esperemos que así no sea.

Publicación original. 22/07/2021