• 25siete

El #8M bajo la mirada de mujeres y hombres

En el Día Internacional de la Mujer 25siete procuró una sintética reflexión de un grupo heterogéneo de personas sobre una jornada que, año tras año, centra la atención del mundo. Aquí van, en riguroso orden alfabético.


Lilián Abracinskas, activista

Somos la mayoría de trabajadores en la informalidad y las peor pagas por desempeñar las mismas tareas que los varones. No logramos acceder ni al 30% de las bancas del Parlamento porque los líderes de los partidos siguen priorizando entre sus congéneres para organizar las listas y hacer las designaciones para los cargos. En el Poder Ejecutivo el 78% de esos cargos de responsabilidad son ocupados por varones, blancos, de los sectores más privilegiados y que, en su mayoría, se opusieron a las iniciativas para la igualdad de derechos y oportunidades que se han impulsado desde el movimiento feminista.

Este 8 de marzo la consigna es no retroceder sobre lo logrado y no perder fuerzas para seguir avanzando, porque no ha sido fácil ninguna de las conquistas obtenidas, han sido siempre insuficientes sus alcances y todavía queda mucho para transformar las causas que generan la desigualdad. No cabe duda que el sistema patriarcal se resiste y responde con violencia machista, pero no puede evitar que las nuevas generaciones abracen, en su amplia mayoría, las causas feministas, así que fuerza no falta y la lucha continúa.


Zaida Arteta, Secretaria del Sindicato Médico del Uruguay

8M. En tiempos de pandemia, la defensa de los derechos de todas las personas debe ser un camino común de quienes somos profesionales del cuidado.

El presente nos duele, nos interpela, nos convoca a salir de nuestros sitios (cualquier sitio) y defender a las mujeres, porque la inequidad y la violencia ya no se aguantan más.

En muchas situaciones seguimos callando, defendiendo a quien es violento/a en todas sus formas, con excusas, justificaciones aprendidas y sin poder poner el freno tan necesario.

Mi reflexión en el día de hoy es que en la unión está la clave, en el pensamiento colectivo y empático. Defendamos a nuestras compañeras ante todo, para que todo cambie.


Sabina Bello, jugadora de básqutebol

Como deportista mujer he convivido desde chica con la inequidad de género. Con mucho esfuerzo, sacrificio y un poco de suerte he logrado cumplir muchas metas. Sin embargo, he sido testigo de las infinidad de niñas y mujeres que no logran insertarse en el ámbito deportivo, por falta de oportunidades.

Por eso, para mí el 8 de marzo es un día para reflexionar y cuestionar. Entender que los roles que se le han impuesto a cada género en la sociedad, son construcciónes sociales e históricas. Y luchar por una sociedad más justa e igualitaria.


Fernanda Cabrera, comunicadora

Las mujeres somos la minoría más grande del mundo entero, y a pesar de ser más en cantidad, somos vulneradas, asesinadas, malpagas y relativizadas en toda tarea que desarrollemos.

No queremos sus saludos de Feliz Día, queremos que los hombres se unan en esta búsqueda de la igualdad, codo con codo.

No celebramos nada el 8 de marzo, ni es un día feliz. Es una fecha de reivindicación y lucha.

Es un desafío mundial la movilización en pandemia, sin embargo tejiendo redes, las mujeres estamos juntas y en trama.


Marco Carámbula, dirigente politico

En este 8 de marzo, vaya mi homenaje para Idalina Pío, madre de Graciela y Omar Paita, por su sencillez, inteligencia, dignidad, coraje y esperanza.

'Nunca te olvides de los más humildes', dijo Idalina, antes de morir en su muy pobre hogar del barrio del Este de Las Piedras.





Mirtha Guianze, exfiscal y exdirectora de la INDDHH

Un año particular para las mujeres. En muchos casos, el ámbito doméstico por un lado aumentó las exigencias en materia de cuidados y por otro las expuso a mayor violencia intrafamiliar. No percibimos respuestas acordes del sistema para proteger y acompañar a las mujeres, antes bien, ha habido recortes presupuestales que afectaron derechos. Esta afectación fue diversa según la condición socioeconómica, muy angustiante a veces en situaciones de vulnerabilidad. La lucha continúa y debe ser por todas, en especial por las que sufren violencia, por las niñas abusadas, por las que no tienen como sustentarse dignamente.


Martín Lees, periodista

Cuando llega esta fecha, no puedo evitar que también mi homenaje sea en recuerdo de mi abuela, de mi madre y de mi esposa, que ya no están.

Pero no dejo de pensar en mi hermana, mis hijas, mis nietas y mis amigas.

Y entonces... me inclino!!

Salú!!




Alejandra López, Directora del Instituto Psicología de la Salud, Udelar

Este 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, es especial. El contexto global de la pandemia por COVID-19 y su impacto socioeconómico y sanitario ha incrementado las desigualdades en sus distintas expresiones, incluidas aquellas que afectan especialmente a las mujeres por su condición de género. Las mujeres durante todo 2020 debieron sostener los cuidados de hijos pequeños y otras personas dependientes a su cargo al mismo tiempo que velar por atender el trabajo remunerado, muchas veces precarios y mal pagos, con el temor de perder su fuente de ingresos. Otras lo perdieron. Aquellas que están expuestas a violencia en las relaciones de pareja y en el ámbito doméstico, debieron enfrentar situaciones críticas durante el confinamiento, a veces con apoyo social y/o técnico, aunque otras veces, en soledad. También hay niñas y adolescentes que el contexto de la pandemia las colocó en situación de mayor vulnerabilidad y exposición al maltrato y abuso sexual. Estas realidades y tantas otras que violentan la integridad, el bienestar y la vida de las mujeres, no se tomaron receso durante la pandemia.

Este 8 de Marzo es especial. No nos encontraremos en 18 de Julio, no seremos una marea violeta que baila, canta, se abraza, proclama, revoluciona. Pero estaremos de distintas y creativas maneras, en los barrios, en los balcones, en los ómnibus, en los medios de comunicación, en las redes sociales. Con el violeta prendido al corazón, como lo hemos hecho durante todo 2020. No hay pandemia que pueda detener el proceso histórico de la lucha de las mujeres por la autonomía, el acceso pleno a los derechos, la no discriminación, la justicia y la equidad.

Este 8 de Marzo es especial. Estoy convencida que una sociedad más justa, solidaria, igualitaria, es aquella que reconoce a las mujeres, a todas las mujeres, en todos sus derechos; y es aquella que vela por un Estado que los garantice.


Blauco Rodríguez, presidente del Colegio Médico del Uruguay

El Día Internacional de la Mujer se conmemora en todo el mundo el 8 de marzo desde los comienzos del 1900. Es símbolo de lucha y reivindicacion de los derechos de la mujer contra la desigualdad ante los hombres.

Comparto al 100% este y otros movimientos que buscan la igualdad de las personas. Cada uno se debe diferenciar y crecer gracias al esfuerzo, el trabajo y el estudio y no debe haber diferencias de ningún tipo, ni por el sexo, raza, credo ni de otra índole.

Además está claro en los hechos el gran rol de las mujeres en el mundo en absolutamente cualquier actividad, al igual que los hombres. También es verdad que hay que seguir trabajando para igualar los salarios a la función sin que existan diferencias de ningún tipo más que las propias del desempeño en el mismo.

No puedo dejar de hacer mención a una gran mujer que me ayudó y me formó en mis comienzos de la carrera de Doctor en Medicina quien fue una de mis médicas de guardia en el ciclo del internado obligatorio, último año de la carrera, como lo es la Dra. Lisandra Mastroberti. Esta pandemia demostró que las mujeres en la salud, como en todas las actividades, están en la primera línea de batalla. Las mujeres son el grueso del personal sanitario que enfrenta a la pandemia y siempre dentro de nuestro SNIS, a todas ellas mis repetos y compromiso de construcción de una sociedad más justa para todos.


Felipe Schipani, diputado

El diccionario de la Real Academia Española define al feminismo como «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre». Desde esa definición me considero un feminista, pues creo absolutamente en la igualdad entre hombres y mujeres, y reconozco que uno de los avances más importantes que ha tenido nuestra sociedad occidental últimamente ha sido el de la emancipación de la mujer.

Los colorados y batllistas siempre tuvimos esta concepción, no en vano José Batlle y Ordóñez fue un entusiasta feminista, que incluso escribía desde las páginas del diario El Día con el seudónimo «Laura», e impulsó desde sus gobiernos diferentes medidas en procura de la igualdad de derechos de la mujer.


Mariela Solari, Directora de las unidades de Víctimas y Testigos y de Género, FGN

La desigualdad entre varones y mujeres tiene una larga historia, desde finales del siglo XIX y principios del XX en donde comienzan a ser visiblizadas por parte de los incipientes movimientos feministas de la época. Desde esa fecha hasta la actualidad las injusticias sociales que sufren las mujeres han tomado forma de diferentes demandas. Los avances de la normativa e institucionalidad son visibles. Las desventajas siguen presentes. ¿Por qué la letra de las normas no logra impregnarse en las prácticas institucionales que mejoren las oportunidades de niñas y mujeres y se hagan efectivos sus derechos? La respuesta nunca será sencilla. La dimensión del problema es multicausal. Será que la realidad de injusticia social que sufren las mujeres nos está obligando a revisar los modelos de abordaje que nos hemos dado para responder a las desigualdades de género y en especial cuando hablamos del problema de la violencia hacia las mujeres. Hay inversión, institucionalidad, normativa, equipos (oficiales y en convenio con ONG) . Sabemos que los recursos siempre son escasos pero lo que se ha invertido en los últimos años da cuenta de una apuesta a su combate. Se llega a muchas situaciones pero, aún, más de la mitad de los ingresos a medidas amparo de Inau es a causa de situaciones de violencia que niños/as ya adolescentes viven en sus familias y aún siguen muriendo mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas. Necesitamos contar con evidencia sobre la evaluación de impacto de los servicios de atención a la VBG, trata y explotación sexual comercial. La articulación del Estado con la academia es clave para producir conocimiento y evidencia sobre la VBG. La violencia hacia las mujeres basada en género se produce en todos los contextos socio económicos. Sin embargo, en contexto de extrema pobreza, adquiere singularidades que la vuelven aún más compleja. ¿Por qué las violencias estructurales logran ocultar todo registro de otras violencias? Se justifica, se legitima. La violencia en contextos socio económicos medio y altos también adquieren complejidades particulares, pero aquellas mujeres pobres, de trayectorias pobres, sin recursos de apoyo y sin acceso a respuestas rápidas de su entorno, siguen sin poder pensarse como mujeres en desventaja con las particularidades y necesidades que sus situaciones tienen. Por último, diseñar respuestas para trabajar con los varones ofensores es una exigencia para que se logre cortar con los ciclos de violencia.


Claudia Umpiérrez, abogada y árbitra de fútbol

El 8M no quiero que me digan feliz día, ya que no es un día para celebrar el hecho de ser mujer, sino que lo que reivindicamos es conseguir equidad e igualdad de derechos y oportunidades.

Cada 8M deseo que podamos conseguir ser mujeres libres para hacer lo que nos guste, poder desarrollarnos personal y profesionalmente en ello. Expresar nuestros pensamientos sin ser limitadas o desacreditadas y sin que se menoscaben nuestros derechos. Poder obtener la verdadera equidad en cuanto a puestos y retribución económica, ya que existen profesionales mujeres a las cuales les sobra la capacidad para llevar adelante esos roles.

El 8M conmemoramos una lucha que no ha terminado.

Publicación original: 08/03/2021