• 25siete

Guianze concide con el fiscal Pacheco en seguir investigando al Comando Barneix

Por Georgina Mayo

La exfiscal Mirtha Guianze dijo que hubo una paralización por lapsos prolongados en la investigación sobre las amenazas de muerte del Comando Barneix y se refirió en diálogo con 25siete a la decisión del fiscal Luis Pacheco de continuar la investigación que lleva cuatro años.


En un mensaje de correo electrónico del que aún no se pudo determinar el origen exacto, el comando Barnaix amenazó de muerte a trece personas vinculadas a las investigaciones sobre las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.


La amenaza llegó en febrero de 2017, casi dos años después de que se suicidara el general retirado Pedro Barneix. El militar fue procesado el 2 de setiembre de 2015 por el homicidio político de Aldo Perrini perpetrado en Colonia, en 1974. Cuando la policía se aprestaba a detenerlo en su apartamento de Pocitos, Barneix se suicidó.


En 2017 el correo electrónico amenazante señaló la intención de asesinar por azar a tres personas de la lista de trece, por cada nuevo suicidio de un militar que fuera juzgado por crímenes cometidos durante la dictadura.

Luego de esto, en 2019, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó estas amenazas y, además, le pidió en forma urgente al Estado uruguayo a que adoptara “medidas urgentes a fin de proteger a los operadores de Justicia”.

En ese año, y en plena campaña electoral, el Comando Barneix reapareció con una serie de mensajes que ordenaban a los ciudadanos a votar por el candidato Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional, “con el apoyo de nuestro Comandante Guido Manini Ríos”. Los mensajes finalizaban: “Empezamos a volver. Comando Barneix”.


“Quiero conocer quién me seguía”

La exfiscal Mirtha Guianze es una de las trece personas amenazadas por el Comando Barneix que hasta ahora no tiene a ninguno de sus responsables identificado. El fiscal Luis Pacheco, quien aún investiga causas entendidas por el anterior Código de Proceso Penal, resolvió recientemente no archivar la investigación.


- Qué piensa de la decisión del fiscal Pacheco y hasta qué punto cree que llegue?

- Me pareció una decisión muy acertada. Pertenecí al sistema de justicia durante muchos años y realmente quiero confiar en que el fiscal pondrá todo su empeño en llevar la causa adelante. No puedo pronosticar resultados, son temas arduos de desentrañar

- La justicia en este caso llegó a realizar consultas al FBI y no se encontró el origen del mensaje amenazante. ¿Qué cree que se hizo mal hasta ahora o hasta qué punto fue incompleta la investigación?

- No tengo toda la información sobre el expediente, apenas trascendidos, no fui notificada de la mayoría de las actuaciones. La investigación sobre la procedencia de los mensajes (fueron varios y enviados por vías diferentes) tal vez pueda tener alguna otra alternativa de investigación. No lo podría afirmar, pero tengo esperanzas.

- ¿Cree que hubo desidia o que no se ha querido investigar a fondo este tema?

- No quiero emitir opinión sobre las diligencias cumplidas, pero han pasado cuatro años y no se ha logrado prácticamente nada. Sabemos que los procesos son lentos, aunque en este caso más bien se trató de una suerte de parálisis por lapsos prolongados. Lo que se ha pedido, y así se hizo constar en audiencia en la que comparecimos casi todos los amenazados, fue la necesidad de vincular estas situaciones con otros casos como el robo y amenazas en el Grupo de Antropología Forense y el archivo Castiglioni. Además se aportó abundante información sobre páginas de internet donde se maneja un léxico similar. No tengo conocimiento que se hayan seguido esas líneas de investigación. Cuando el autodenominado Comando Barneix reapareció antes de las elecciones, se presentó un escrito ante la Sede que tenía el caso de nuestras amenazas pidiendo que se explorara esa pista. Sin embargo, se lo consideró un asunto nuevo y se formó otro expediente, donde interviene otro juez y otro fiscal.

- Las amenazas continuaron por alguna otra vía o el grupo de trece personas sienten que las amenazas siempre “están ahí“, que permanecen porque justamente no se ha ido a fondo?

- No tengo conocimiento de que haya habido otro episodio similar, aunque Francesca Lesa está impedida de continuar su investigación en Uruguay porque ni la Universidad de Oxford, ni la Embajada italiana consideran que haya seguridad suficiente para ella en este país. Igual Jaír Krichke debió pedir medidas cautelares de protección para venir a Uruguay. El Comando Barneix, quienquiera sea que lo integre, ha tenido otras intervenciones públicas y eso preocupa. En mi caso, pedí que se determinara a qué tipo de vigilancia o seguimiento fui sometida en algún momento, puesto que de eso tuve conocimiento solo por la prensa, mediante filtraciones del archivo Castiglioni. Ese tipo de secretismo no le hace bien al sistema democrático y es la justicia la que puede dar respuesta.

- ¿Tiene sospechas sobre quiénes pudieron haber escrito las amenazas y en el caso podría relatárselas al fiscal Luis Pacheco? - No considero trascendente exponer sospechas personales. Las ideas que tenemos al respecto las hemos expuesto en su momento en la justicia. Hay incluso un informe de una perito del Ministerio del Interior que analizó los textos y emitió conclusiones sobre el tipo de personas, o mejor dicho, grupo de personas que podrían haberlo redactado. La cuestión, a mi entender, estaría en considerar globalmente todos los elementos de juicio que podrían llevar a su individualización, no solo de los autores de las amenazas que surgen de esos textos en concreto. El fiscal Pacheco analizará todas las resultancias de esos expedientes, todos nosotros estaremos a su disposición para lo que necesite ampliar.


Los amenzadaos por el Comando Barneix

Las trece personas amenazadas son: el fiscal general de la Nación, Jorge Díaz; la exfiscal, Mirtha Guianze; la ex subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Belela Herrera; los abogados patrocinadores en causas sobre crímenes de lesa humanidad Hebe Martínez Burlé, Oscar López Goldaracena, Federico Álvarez Petraglia, Juan Fagúndez, Juan Errandonea y Pablo Chargoñia; el defensor de derechos humanos brasileño Jair Krischke, y la investigadora italiana Francesca Lessa. El entonces ministro de Defensa Nacional Jorge Menéndez, y el magistrado francés Louis Joinet, ambos fallecidos.

Publicación originla: 15/02/2021