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#SanLuis - Médicos y no médicos denunciaron violencia de una jerarca de ASSE

Por Georgina Mayo

La policlínica de la Administración de Servicios de Salud del Estado de San Luis vivió una situación de violencia el viernes pasado que incluyó que la directora del Centro Nacional de Afiliaciones, Fátima Abdul, se llevara en su auto a una funcionaria de la policlínica para revisar su casa, en busca de medicamentos. 25siete dialogó con una de las integrantes del gremio de funcionarios quienes denunciaron la situación a la Federación de Salud Pública.


El episodio incluyó violencia dentro del auto de la directora del Centro Nacional de Afiliaciones, quien quiso empezar a grabar con su celular a la funcionaria de la policlínica, en contra de su voluntad.


Todo ocurrió sobre las 11:30 horas del 13 de agosto pasado cuando la jerarca Fátima Abdul y el director de la RAP de Canelones, Carlos Ortega, llegaron a la policlínica de San Luis. La integrante del gremio de funcionarios, Virginia Rey, dijo a 25siete que no se sabe hasta ahora con exactitud con qué objetivo concurrieron a la policlínica pero, según se conoció, sería para realizar una auditoría. Sin embargo, Rey dijo que este punto no se terminó de confirmar.


Los funcionarios médicos y no médicos que firmaron el comunicado relataron que en el momento que la directora Fátima Abdul se hizo presente en la policlínica escuchó una conversación entre un usuario que solicitaba medicamentos para un familiar. La persona que solicitaba los fármacos es la abuela del yerno de la funcionaria Andrea Rodríguez, quien respondió que los tres inhaladores que requería la usuaria ya habían sido entregados el día anterior. La funcionaria Rodríguez se los había llevado previo ingresar las recetas correspondientes en el sistema informático para luego retirarlas de la farmacia de la policlínica.


Tras escuchar esta conversación, la directora del Centro Nacional de Afiliaciones Fátima Abdul, sin haberse presentado ni identificado -sigue el comunicado- ingresó al servicio de forma agresiva. Solicitó a dos enfermeros acceder a la historia clínica de la usuaria que recibió los medicamentos pero la administrativa y la enfermera informaron que ellas no podían acceder a la historia clínica.


Allí comenzó la otra parte de la historia que incluyó violencia dentro del auto de Abdul. El comunicado del gremio señala que bajo presión verbal de Abdul contra Rodríguez le exigió ir a su casa a buscar los medicamentos. Agrega, que por la presión recibida la funcionaria Rodríguez accedió a ir en el auto particular de Abdul, acompañada por el director de la RAP de Canelones. En el viaje, la funcionaria de la policlínica les indicó dónde era su casa y es en el trayecto que Abdul la comenzó a grabar con su celular dentro del auto. En ese momento le dicen que la trasladarían a la Comisaría porque había cometido un robo. La funcionaria entró en pánico, pidió bajar del vehículo, no le permitieron descender, se produjo un altercado y en el intento de salir del vehículo el antebrazo de la funcionaria quedó oprimido entre la puerta y el asiento del acompañante donde viajaba.


Según la descripción realizada en el comunicado, al que accedió 25siete, la funcionaria logró salir del auto de Abdul y llegó a su casa por sus propios medios.


Por su lado, Abdul volvió a la policlínica. Según el comunicado, “la directora del Centro Nacional de Afiliaciones realizó a la Supervisora de Área un relato distorsionado de lo ocurrido sin poder explicar la razón y las circunstancias de haber retirado a la funcionaria, ni su localización en ese momento”. Finalmente, la directora Fátima Abdul se fue del lugar diciendo que realizaría una denuncia.


Los funcionarios médicos y no médicos de la policlínica indicaron que se trató de un abuso de funciones ejercido sobre los trabajadores del equipo de salud y de una acción desproporcionada que ignoró los procedimientos de denuncia y eventual investigación sobre un hecho. Agregaron que se generó “conmoción e indignación de todo el Equipo de Salud de la Policlínica de San Luis, frente a este hecho de características inéditas, con la falta de respeto a los derechos laborales y humanos antes descritos, en un contexto de sobrecarga laboral por la pandemia y por la falta de recursos materiales y humanos necesarios para la atención”.


Sobre las cinco de la tarde de ese día la Policía llegó a la casa de la funcionaria de la policlínica quien accedió a que se le revisara su domicilio. La Policía le dijo que había sido denunciada por hurto de cajas de medicamentos. Los efectivos policiales que tomaron declaraciones a la funcionaria por orden de la fiscal del caso no encontraron fármacos de ningún tipo.

Publicación original: 18/08/2021