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Free Guy

Por Martín Coitinho

Shawn Levy es un director que valoro. No tiene una filmografía excelente, ni películas que tengan una línea demasiado marcada (no es lo que la crítica llamaría un “autor”), pero sí su filmografía está adornada por películas entretenidas y sobre todo sinceras.


“Real Steel” (“Gigantes de Acero”) es, por ejemplo, una película que me parece enteramente disfrutable. Si el lector no la ubica, es esa película con Hugh Jackman como boxeador retirado que entrena, junto a su hijo con quien está distanciado, un robot boxeador en un futuro cercano.


Lo que en manos de otro director sería puro golpe y ruido, en manos de Levy es sinceridad, corazón y sí, entretenimiento.


Pasa algo parecido con “Free Guy”. Guy es un personaje secundario de un videojuego, que un día empieza a tomar conciencia, aprender y tomar decisiones (la marca de una inteligencia artificial). Ryan Reynolds, que es un tipo tremendamente carismático, últimamente está al borde del exceso de autoconciencia, que puede volverse poco sincero. Pero, justamente, el director está para evitarlo.


Entonces nos queda la sonrisa de Reynolds, su cancherismo y buen humor, y le empezamos a creer en su fascinación por aprender y comprender lo que pasa a su alrededor.


La película logra una estética de videojuego interesante, que incluso permite jugar con cosas que, en una historia que buscara más realismo, podrían parecer falsas. Las películas de videojuegos históricamente no han tenido grandes desempeños artísticos ni económicos (salvo algunas excepciones), pero películas como ésta y “Ready Player One” (con la que comparte un escritor) que están ambientadas en ese universo, pero no basadas en un videojuego en concreto, han corrido con mejor suerte.


Las referencias gamers abundan (muchísimas de ellas me sobrepasan, ya que yo no conozco mucho más que los juegos de Super Mario), pero la historia no pierde el rumbo, no se ahoga en “easter eggs”, y se maneja en una buena combinación entre el plano de la “realidad” y el virtual.


El resultado es una comedia de acción divertida, liviana, pero bien realizada, que logra presentarse como bastante menos cínica que otros productos que podrían parecer similares (saludos, “Space Jam”).


En un año que ha tenido poco para ofrecer en cines en lo que refiere a cine comercial masivo, “Free Guy” se posiciona fácilmente entre lo mejorcito.


No es mucho, pero es bastante.

Publicación origonal: 24/08/2021