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Operación Océano: para las defensas, error policial en la preservación de la prueba anulan la causa

Por Georgina Mayo


La prueba digital que sostiene las 33 imputaciones de la Operación Océano es ilícita. Así lo entienden los abogados de los investigados con quienes dialogó 25siete. En tanto, la fiscal Darviña Viera dijo que no hará declaraciones. El quid del asunto está en el código hash.

¿Qué es el código hash? Es como si fuera la bolsa plástica transparente donde se guarda un cuchillo que podría haber sido usado para un homicidio y que será evidencia a la hora del juicio.


El código hash se utiliza para “cerrar” un celular luego de ser incautado porque se trata de evidencia digital. Si bien ese código fue finalmente instalado en el celular de la principal víctima de la Operación Océano, el abogado Pablo Donnangelo dijo a 25siete que fue instalado varios meses después de que el celular fuera manipulado por la Policía -desde que se inició la investigación en Maldonado en 2019- para extraer mensajes, audio y demás contenido.

El manto de dudas

El 23 de febrero pasado, durante la audiencia que reunió a más de 60 personas que apuntaban a ponerse de acuerdo en el pliego de preguntas que se le haría a la principal presunta víctima de la Operación Océano, surgió -tras el relato de uno de los investigadores de Delitos Informáticos- que existía un segundo celular de la presunta víctima que no fue descargado, tanto para los abogados de las víctimas como los abogados de los imputados.


Luego de esa audiencia de febrero, la fiscal Darviña Viera se refirió en Radio Sarandí a la existencia de una mano negra en la investigación.


A partir de este punto el Ministerio del Interior comenzó una investigación y los abogados de los imputados presentaron un escrito de nulidad que la jueza Beatriz Larrieu deberá resolver.


La magistrada dijo a 25siete este jueves, que debido a la feria judicial resuelta por la emergencia sanitaria, los plazos están suspendidos y que de hecho la fiscal Darviña Viera está en plazo para responder sobre la solicitud de nulidad presentada.


La investigación de la investigación

Este jueves el diario El País informó sobre la separación del cargo de un policía vinculado a la investigación de la Operación Océano, luego que se comprobara que la descarga de un segundo celular de la víctima no había llegado a los abogados. Además, desde Fiscalía se informó que el ministro del Interior, Jorge Larrañaga, se comunicó con el fiscal de Corte, Jorge Díaz.


Larrañaga informó que un trabajo realizado por técnicos de la Dirección Nacional de Policía Científica, comprobó que la evidencia digital colectada de los dispositivos incautados se encuentra almacenada en discos duros de las dependencias de la Dirección de Delitos Informáticos preservándose la correspondiente cadena de custodia y la misma permanece a resguardo, completa e inalterada.


Sin embargo, el abogado Pablo Donnangelo dijo a 25siete que esto contradice lo dicho por el investigador de Delitos Informáticos que expuso en la audiencia del 23 de febrero. El abogado relató que el policía manifestó, por ejemplo, que hay mensajes borrados que no se pueden recuperar.


Donnangelo dijo que en la audiencia quedó también claro que el código hash fue instalado meses después de haber manipulado el celular. El código-agregó a 25siete- es clave porque si alguien puede acceder a la nube de sus datos sin tener físicamente el celular, el código hash cambia y así se revela que alguien accedió a la nube y modificó determinado contenido del celular.


Añade el comunicado que “en el procedimiento realizado en la Unidad de Delitos Informáticos para copiar la evidencia de los discos que la contienen, a un disco portátil perteneciente a una de las defensas, se eliminó de este último el archivo en cuestión”.

Tras esta comprobación, el Ministerio del Interior denunció en la Fiscalía a uno de los policías,que ahora fue separado del cargo.


El abogado Alberto Rojas también indicó a 25siete que lo que está comprobado es que quedó alterada la cadena de custodia. Por su lado, Donnangelo agregó que la evidencia digital no reúne garantías y que no hay en la Fiscalía una instrucción dictada acerca de la cadena de custodia para evidencia digital.


Señaló que cuando se incauta un celular se lo debe clonar de inmediato. Al mismo tiempo, el celular original debe apagarse e incrustarse el código hash. El celular original debe guardarse en la llamada caja Faraday para que no sufra ninguna alteración. La policía -explicó Donnangelo- tiene que trabajar sobre el celular clonado para que luego el juez vea que se trata del mismo celular y que el código hash se mantuvo.


Consultado sobre si haber instalado el código hash al celular principal de la víctima meses después de haber extraído información, puede anular la causa, Donnangelo respondió que por más que se compruebe que hubo un funcionario que actuó mal, por desconocimiento o eventualmente por corrupción, la prueba digital no dejará de ser ilícita. La esencia es que la prueba fue alterada, indicó.

Publicación original: 15/04/2021