• 25siete

Renunció la Comisión Nacional de Ética en Investigación

Actualizado: sep 26

El detonante fue un experimento por el que se administran medicamentos usados contra el SIDA a personas sanas para probar un potencial efecto protector contra COVID-19.

El ensayo clínico EPICOS viene desarrollándose en varios países, entre ellos, Uruguay. Los investigadores administran medicamentos anti-retrovirales (usados para tratar el VIH-SIDA) y/o hidroxicloroquina (usada en los enfermos de malaria), a personas sanas para conocer si son eficaces en la prevención de la enfermedad COVID-19. Los participantes en la prueba se seleccionan entre el personal de salud.


En Uruguay, el experimento fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación del Hospital Militar, pero nunca fue examinado por la CNEI, como correspondía, según lo establecido en el Decreto 158/019. Tampoco habría contado con la aprobación de los comités de ética del Hospital Español de ASSE y de la Asociación Española, donde también se reclutarían personas sanas para sumar el experimento.


Según dijeron a 25siete fuentes vinculadas al MSP, existe la voluntad politica de revertir esta situación, de modo que la investigación pueda realizarse de acuerdo a las normativa vigente, y que la CNEI pueda continuar con su normal funcionamiento.


La CNEI renunciante está presidida por Ricardo Roca, a quien acompañan Marianela Barcia, Rosario Bensusán, Mauricio Langón, Beatriz Ceruti, Luis Heuhs, Silvia Méndez, Yamandú Polero, Teresa Rotondo y Delia Sánchez.


El Decreto 159/019 establece que la CNEI es un organismo vinculado a la Dirección General de la Salud del MSP, cuyos miembros tienen independencia técnica. Sus integrantes son designados por el MSP, la Universidad de la República y los comités de ética institucionales acreditados.

Publicación original: 24/09/2020

  • Facebook Black Round
  • Tumblr Black Round